Todo lo mío es tuyo

2013 Pascua Pueblo de Dios

Todo lo mío es tuyo
todo lo que sé, lo aprendí de ti.
Todos los caminos que llevan a la vida,
nacieron de ti.
Tú eres el origen de todo,
en ti converge todo
no hay circunstancia o persona
que no puedan llevarme a ti.

Cada momento, cara al viento y en la adversidad,
todos son puertas a la vida, a tu Vida, al andar.
Llegó la hora, empodéranos de tu verdad,
para que como pueblo encarnemos la unidad.

Porque todo lo mío es tuyo…

La única vida eterna es reconocer que tú eres Dios,
da igual cómo se te nombre si el motor es el amor.
Todo es un aprendizaje,
aprender a hacer tu voluntad.
No queremos salir del mundo
porque en medio del mundo, está nuestro lugar.

Porque todo lo mío es tuyo…

La frase «Todo lo mío es tuyo» aparece en dos citas importantes del evangelio, en Lc.15,31, en boca del Padre bueno, que intenta hacer ver al hijo mayor, el cual siempre vivió y estuvo con él, que pese a su fidelidad, no supo sentirse nunca en casa y sentir lo suyo como propio. En Jn.17,10, sin embargo, Jesús hace uso de esa frase desde una autoridad profunda de saberse hijo y hermano.
Podemos pasarnos la vida sintiéndonos fieles cumplidores sin llegar a probar nunca el gusto de la profunda libertad de sabernos no siervas/os, sino herederas/os de este maravilloso legado que es la VIDA.
Ha llegado la hora de empoderarnos y desterrar la dinámica que nos sitúa ante nuestras inquietudes de fe como deudores, porque todo lo que existe es fruto de la gracia.