2014 CAMINANDO
Marcharé,
por caminos perdidos que nadie sabía,
por valles oscuros que todos rehuían,
los haré transitables y los honraré.
Marcharé,
en el nombre del sueño y de la utopía,
de la libertad que a todo da vida,
del Dios que se esconde en la humanidad.
Caminaré
y empezaré ahora aunque no es un buen día
con aquello que si pudiera no escogería,
porque es seguir adelante o huir hacia atrás.
Caminaré
aunque dude que la circunstancia cambie algún día
porque este es el camino que dije que quería
porque era consciente cuando arriesgué.
Marcharé
a pesar de tormentas y tempestades
y aunque la soledad sea el precio que pague,
buscaré ser coherente hasta el final.
Marcharé,
porque este sigue siendo el mismo camino,
que me enamoró y definió mi destino,
liberando mis pies me hizo volar.
Caminaré,
borrando fronteras, sembrando ilusiones,
combatiendo mis guerras con versos de paz,
cosiendo mis alas, volviendo a volar.
Caminaré,
aunque me dé miedo abierta a lo inesperado,
con versos de amor en la boca y en las manos,
liberando mis pies volviendo a volar.
Marcharé.
«Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos,
porque de nada sirve un diente fuera de la boca, ni un dedo fuera de la mano.
Ojalá podamos ser desobedientes,
cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común…
…Ojalá podamos ser capaces de seguir caminando los caminos del viento,
a pesar de las caídas y las traiciones y las derrotas, porque la historia continúa, más allá de nosotros, y cuando ella dice adiós, está diciendo: hasta luego.
Ojalá podamos mantener viva la certeza de que es posible ser compatriota y contemporáneo de todo aquel que viva animado por la voluntad de justicia y la voluntad de belleza, nazca donde nazca y viva cuando viva, porque no tienen fronteras los mapas del alma ni del tiempo”.
(Los caminos del Viento, E. Galeano, Premios Stig)


